
Como en todos los ámbitos del quehacer humano tiene la arquitectura el reto de continuar existiendo de una forma lógica y amable con el entorno; hemos pasado de las construcciones de piedra a las mas novedosas e inimaginables formas de edificación para habitáculo del hombre; nos habremos de adaptar pues a los nuevos recursos asequibles para la creación de la arquitectura, satisfaciendo las necesidades naturales y los nuevos deseos que marcan las tendencias de estilo de vida, urbanismo y construcción.
Llegará el momento en que algunos insumos para la contrucción de edificios sencillamente ya no existan, por cuestiones de energía y materia prima; tiene la industria de la construcción y el arquitecto sobretodo un campo de acción y de trabajo verdaderamente extenso, se habrán de crear nuevas formas de concebir y vivir el espacio, de hacer arquitectura, de atender las necesidades de toda la población en sus diferentes actividades, democratizar a la aquitectura en un nuevo contexto de vida social y de recursos materiales y energéticos para la cambiante civilización.
Resulta un reto emocionante y motivador para el ejercicio profesional del los viejos y nuevos arquitectos.